La visita de Kast a su jefe el Papa León XIV.
Comunicado de esta Red de Sobrevivientes Chile ante la visita del presidente José Antonio Kast al papa León XIV en la Santa Sede

No podemos saber con certeza de qué hablaron el presidente José Antonio Kast con el papa León XIV pero sí estamos seguros qué es lo que NO se dijeron.
Por ejemplo, el mandatario chileno no le pidió al Vaticano desclasificar los documentos relacionados con la Violencia Sexual a las Infancias (VSI) que los agentes de la Iglesia Católica perpetran en nuestro país. No le exigió poner a disposición de la justicia nacional a los curas, monjas, laicos comprometidos, y otros de los que el Vaticano sabe muy bien los crímenes que cometen pero no informan a tribunales chilenos.
Seguramente tampoco el Presidente Kast le haya recordado al Papa el incumplimiento de su Iglesia para con las indicaciones de Naciones Unidas. Organismos de la ONU señalaron de manera reiterada que el Vaticano se apoya en su sistema judicial canónico para perpetuar una cultura de impunidad. El Comité de los Derechos del Niño acusó a la Santa Sede de no reconocer “la magnitud de los crímenes” y de adoptar “políticas y prácticas que llevaron a la continuación de abusos a menores y a la impunidad de los responsables”. Una de las prácticas más denunciadas, y sistematizadas, es el traslado de sacerdotes abusadores entre parroquias o países para encubrir sus crímenes, lo que facilita el contacto con menores y la reincidencia. El Comité contra la Tortura declaró al Vaticano responsable por los abusos cometidos por su clero en todo el mundo, desestimando el argumento de que carece de jurisdicción fuera de su territorio, y señaló que el derecho canónico no contempla la protección, apoyo o compensación a las víctimas.
Igualmente, si Kast le decía eso, Prevost le podría contestar que con qué moral le viene a hablar de ello si el Estado de Chile no realiza control de convencionalidad cada vez que una víctima denuncia abusos en entornos institucionales, que si lo hiciera no podrían nunca declarar imprescriptible la VSI porque los tratados internacionales con rango constitucional firmados por Chile así lo indican, Y que además su Gobierno acaba de mandarse el perdonazo a 56 criminales de su tipo. Pero no ocurrirá nunca eso.
O el Papa también le podría retrucar al Presidente chileno por la destrucción y el desfinanciamiento de la tímida Comisión de Verdad y Niñez que instaló su predecesor Gabriel Boric, quien benefició a la propia Iglesia dejando fuera los entornos eclesiásticos de la investigación. Seguramente ni menciones a la Comisión destinada a fracasar por un mal diseño y por la voluntad política de Kast para que así sea. María Ayuda, uno de los más grandes organismos colaboradores financiados por SENAME - Mejor Niñez es de la familia espiritual presidencial. El Papa y el Presidente están totalmente de acuerdo en no hablar de esto. Ni tienen que decirlo. ¿Por qué?
Porque no son pares. Kast como activo del Movimiento Apostólico de Schoenstatt tiene voto de obediencia para con León XIV, quien no necesita darle la orden de indultar curas violadores, ya que en Chile ni siquiera se los investigan, menos todavía se les condena como para que necesiten beneficios como los aplicados por el Ministro Rabat Celis, otro católico comprometido. Los pocos casos que llegan a tribunales son desestimados o sobreseídos con argumentos falsos como la prescripción.
Ambos mandatarios son responsables de dos Estados con enormes deudas con las infancias de verdad, justicia, reparación y no repetición; socios en los crímenes cometidos bajo el sistema de protección y cuidado a la niñez conocido como SENAME, co responsables de delitos cometidos en colegios, parroquias, seminarios, grupos scouts. Y si bien comparten eso, la diferencia para nosotros, víctimas chilenas de los crímenes de los agentes vaticanos en suelo nacional, es que al Estado de Chile sí le podemos reclamar y exigir que cumpla la Constitución y las leyes. Y Kast, al igual que sus ministros, deben responder por sus actos de gobierno. Si los tribunales nacionales no están a la altura, serán las cortes internacionales las encargadas, porque para allá vamos. Al Papa, que los católicos le exijan cuando se lo encuentren visitando sus tierras que deje de mentirle a la sociedad sobre el papel de la Iglesia en esto. No rinden cuentas, se investigan a sí mismos y borran a las víctimas incómodas de la historia. El mismo Prevost lo hizo, su antecesor también. Pero de eso tampoco hablaron.

En todo Chile, a 04 de noviembre de 2026.





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